10 planes para disfrutar de Brujas y Gante en un solo viaje

Gante y Brujas. Brujas y Gante. Independientemente del orden, estas dos ciudades belgas aparecen siempre juntas en la lista de destinos de cualquier viajero. Dado que apenas 30 minutos en tren las separan, es muy habitual incluirlas en un solo viaje. Tienen muchas cosas en común: calles de cuento, una arquitectura impresionante, plazas con encanto, … Continuar leyendo “10 planes para disfrutar de Brujas y Gante en un solo viaje”

Plaza principal de Brujas

Plaza principal de Brujas © Dimitris Kamaras

Categoría Ciudades Comida y bebida

Fecha 08/06/2017

Gante y Brujas. Brujas y Gante. Independientemente del orden, estas dos ciudades belgas aparecen siempre juntas en la lista de destinos de cualquier viajero. Dado que apenas 30 minutos en tren las separan, es muy habitual incluirlas en un solo viaje.

Tienen muchas cosas en común: calles de cuento, una arquitectura impresionante, plazas con encanto, canales… Son una especie de Oxford y Cambridge. Si te descuidas, podrías hacer casi las mismas cosas en un sitio que en otro. El secreto para disfrutar de las dos por igual es buscar planes diferentes y en este artículo queremos echarte un cable a la hora de organizar tu viaje con una lista de 10 cosas que hacer en Brujas y Gante.

Qué hacer en Brujas

1. Navegar por sus canales

Canales de Brujas
Canales de Brujas © ilovebutter

Brujas es una ciudad que invita a pasear, pero una forma diferente de recorrer el centro histórico es navegando por sus canales. Hay diversos puntos donde puedes empezar la ruta, aunque uno de los más concurridos es el de la plaza Burg. Los recorridos duran media hora y están disponibles de marzo a noviembre (de 10:00 a 17:30). La tarjeta Brugge City Card incluye excursiones en barco, así que, si la tienes, aprovecha.

 

2. Empaparte de la arquitectura de la plaza Mayor (Markt)

casas gremiales
El encanto arquitectónico de las casas gremiales © Simone S. Taddei

Algunos de los monumentos imprescindibles de Brujas se encuentran en la plaza principal. En el lado sur se alza imponente su famoso campanario del siglo XIII. La torre del campanario está abierta al público, así que no te vayas sin subir a lo más alto y disfrutar de las que quizá sean las mejores vistas de la ciudad. Tampoco te pierdas el edificio del tribunal provincial y las casas gremiales que se alinean a ambos lados. Si tienes oportunidad, visita la plaza un miércoles por la mañana para ver el mercadillo semanal.

 

3. Probar la cerveza local

De Halve Maan
De Halve Maan © Reuben Gray

Durante tu escapada no te faltarán ocasiones para degustar las excelentes cervezas del país en los bares y pubs de Brujas y Gante, pero, si quieres conocer algo más del mundo cervecero, apúntate a una visita guiada en la fábrica de cerveza de De Halve Maan. El recorrido dura 45 minutos y termina de la mejor manera posible: probando una Brugse Zot Blond. Si eres un amante de la cerveza, también puedes optar por la visita XL, que consiste en una degustación profesional de tres tipos de cerveza en las bodegas del edificio.

 

4. Visitar el Frietmuseum

Frietmuseum
Frietmuseum © Oriol Salvador

A un par de minutos a pie de la plaza principal puedes visitar el que hasta ahora es el único museo del mundo dedicado a las patatas fritas. Se trata de un museo con un claro enfoque educativo en el que el viajero puede conocer el origen y la historia de la patata, descubrir si fueron los belgas los que realmente inventaron las patatas fritas y cuál es el secreto para preparar las mejores. La entrada incluye un cartucho de patatas fritas para compartir. Si el tema del museo no te atrae lo suficiente para incluirlo en tu visita, hay otro buen motivo para ir: se ubica en uno de los edificios más bonitos de Brujas, construido en el siglo XIV.

 

5. Disfrutar de un momento romántico

Minnewater
Minnewater © Sue Cantan

Escondida en la parte sur de Brujas se encuentra una zona tranquila conocida como Minnewater, perfecta para un romántico paseo en pareja junto al lago. Según cuenta una leyenda, si cruzas el llamado Puente de los Amantes y besas a tu pareja, vuestro amor será eterno. Si no eres muy de leyendas, puedes dedicar la tarde a pasear y a disfrutar de un momento tranquilo y hacer fotos en el parque.

 

Qué hacer en Gante

6. Visitar el castillo de los Condes de Flandes

Castillo de Gante
Castillo de los condes de Flandes © Brad Hammonds

Este imponente castillo de piedra se encuentra en pleno centro y no tiene mucha pérdida, así que no hay excusas para no visitarlo. La fortaleza perteneció a los condes de Flandes y tiene una historia bastante turbulenta donde no faltan los incendios y las reconstrucciones. De residencia privada pasó a pertenecer a las autoridades locales, que hicieron de las dependencias del castillo tribunales y mazmorras que han sido testigos de numerosas torturas. Incluso llegó a albergar molinos de algodón en el siglo XIX.

 

7. Salir a darlo todo en el Club 69

Gante de noche
Cuando cae la noche, pero la actividad en Gante no cesa. © VisitGent

No todos los planes van a ser para el día, ¿no? Si buscas un buen sitio para salir de fiesta, pásate por Club 69 (Oude Beestenmarkt 5-6), un local pequeño, pero bien decorado considerado por muchos como una de las mejores discotecas del país. En el Club 69 actúan tanto DJ nacionales como internacionales y poco a poco se está convirtiendo en uno de los locales de Gante con mayor variedad musical.

 

8. Descubrir oasis de paz con historia

begijnhof
Begijnhof © freshwater2006

Los begijnhof son lugares donde vivían las beguinas en la época medieval. Son conjuntos arquitectónicos antiguamente amurallados formados por pequeñas casas, una iglesia y una enfermería y dispuestos en torno a un jardín. En Gante hay tres, dos de ellos han sido declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco. Coquetos y tranquilos rincones que te parecerán oasis de paz en medio del bullicio urbano.

 

9. Ver la calle de los grafitis

calle de los grafitis
Calle de los grafitis © Gent Verkend

Werregarenstraat es una calle aún desconocida incluso para muchos residentes, que la conocen más como «la calle de los grafitis». Los muros se han convertido en un gigantesco lienzo en el que los artistas urbanos dan rienda suelta a sus habilidades. El aspecto de la calle cambia con frecuencia, ya que, cuando no queda hueco para más grafitis, las autoridades locales pintan los muros de blanco y hay vía libre de nuevo para continuar creando.

 

10. Olvidarte de la dieta

gofre
Gofre © Crosby_cj

Ningún viaje a Bélgica estaría completo sin probar, al menos, tres cosas (aparte de la cerveza): las patatas fritas, el chocolate y los gofres. Como seguramente visites el Museo de las Patatas Fritas, te damos sugerencias para los bocados dulces.

Pásate por Chocolato a media tarde para tomar el café y acompañarlo de chocolate, bombones caseros, tartas o lo que más te apetezca. Se ubica en Sint-Michielshelling 7. En cuanto a gofres, uno de los mejores sitios para probarlos es Etablissement Max, un negocio familiar conocido en toda Bélgica que lleva en funcionamiento desde 1839.

¿Necesitas más inspiración para un viaje a Bélgica? Echa un vistazo a nuestro artículo sobre cosas que hacer gratis en Bruselas.

Publicado originalmente

08/06/2017