Marruecos, más allá de Marrakech: descubre el país de norte a sur

Marruecos es un país con muchas sorpresas. Descubre sus laberínticas medinas, la inmensidad del desierto y recorre el país entero: deja volar tus sentidos.

La mezquita de Hassan II de Casablanca

La mezquita de Hassan II de Casablanca

Categoría Ciudades Playa y naturaleza

Fecha 26/05/2017

Marruecos te conquistará, te sorprenderá y te dejará atónito. Los colores del paisaje van cambiando conforme te desplazas por el país: el azul oscuro del Atlántico se convierte en el amarillo intenso del sol del Sáhara. Las ciudades bulliciosas cobran vida con los comerciantes y transeúntes de las medinas. El olor a especias y los platos exóticos harán que te entre hambre a cada momento.

Con este itinerario de viaje hemos seleccionado los mejores lugares de Marruecos, desde los pueblos costeros hasta las aldeas del desierto y por el camino un montón de ciudades con mucha historia.

Marrakech y sus alrededores

 El oasis Palmeraie
El oasis Palmeraie

Lo más probable es que tu viaje por Marruecos empiece en Marrakech. Es una ciudad muy interesante y tiene mucho para ver: montañas, desierto y el mar queda todo a un tiro de piedra… Por eso también tendrás muchas cosas que vivir. Nuestra guía de la ciudad incluye monumentos famosos, pero también te invita a vivir un viaje de los sentidos: coloridas especias, dulces manjares, relajantes baños turcos y paisajes exóticos.

Marrakech es una ciudad famosa por su bullicio y ajetreo, por eso es probable que necesites un poco de paz y tranquilidad después de pasar unos días allí. El oasis Palmeraie, ubicado al norte de la ciudad, es justo lo que necesitas. Entre miles de palmeras centenarias, esta zona verde te dará esa paz que andas buscando para recargar las pilas.

Si eres un aficionado al golf, te recomendamos que te hospedes en el hotel Palmeraie Palace (habitaciones a partir de 806 MAD [74 euros] la noche). El precio incluye el acceso a uno de los campos más bonitos de la ciudad con unas vistas fantásticas a la cordillera de los Atlas.

Descubre las montañas de Marruecos

 La cordillera de los Atlas vigila Marrakech
La cordillera de los Atlas vigila Marrakech

Un par de días en el oasis de palmeras y estarás listo para ponerte en marcha de nuevo. Conduce 90 kilómetros al sur de Marrakech y te encontrarás con la mayor cordillera del norte de África: los Atlas.

Poblada por bereberes, esta cadena montañosa está salpicada de pequeños pueblos y aldeas aisladas, cumbres y picos y pasos de montaña. El paisaje cambia según la estación: en invierno una gruesa capa de nieve lo cubre todo, en primavera el agua sale a borbollones en forma de riachuelos y afluentes, en verano reina un sol despiadado y en otoño todo se tiñe de rojos y tonos marrones.

Puede que te apetezca subir al pico más alto de la cordillera. Para subir a la cumbre Jebel Toubkal (4167 metros) tendrás que ir al pueblecito Imlil, situado a los pies de la montaña. Cuando la nieve desaparece, es más fácil llegar, ya que prácticamente es una ruta de senderismo en vez de una escalada propiamente dicha, pero aun así tendrás que estar en forma. También tienes otras rutas de senderismo como la del valle de Mizane y Azzadene, espectaculares con su naturaleza virgen.

Disfruta del sol en las playas de Marruecos

 Las típicas barcas azules de Esauira
Las típicas barcas azules de Esauira

¿Te va más la playa que la montaña? No te preocupes, Marruecos tiene de todo y no te decepcionará. A tres horas en coche al oeste de Marrakech te recibirán los vientos alisios y la ciudad de Esauira , aquí el viento sopla tan fuerte que echar la toalla en la playa puede ser toda una odisea y una prueba de valentía, aunque si te gusta surfear, ese viento te vendrá de perlas.

Pasea por la ciudad y descubre las galerías de arte, las encantadoras tiendas y una medina premiada por la Unesco. Tampoco te pierdas la muralla, la ciudadela, los baluartes y las callejuelas llenas de puestecillos y vendedores. Otro de los puntos fuertes de la ciudad es su animado puerto, donde las tradicionales barcas azules atracan con la pesca del día.

24 horas en el desierto de Agafay

 Una excursión en quad por el desierto de Agafay
Una excursión en quad por el desierto de Agafay

A tan solo a una hora de Marrakech podrás encontrar este desierto, así que no tienes excusa para dejar pasar esta aventura.

Puedes descubrir el desierto de Agafay de varias formas, pero te recomendamos hacerlo como un auténtico nómada con tienda, camello y ruta a pie o en quad. El desierto de Agafay no es el típico de dunas, sino más bien una meseta desierta estéril. Aunque no está lejos de Marrakech, te dará la sensación de estar en un lugar remoto. Cuando cae la noche, el firmamento se llena de estrellas, a cada cual más brillante.

Pasa una noche de acampada, pero con glamur en Scarabeo Camp (tiendas a partir de 2334 MAD [253 euros] la noche). El precio incluye una cena romántica bajo la luz de la luna, clases de yoga y avistamiento de estrellas entre otras muchas actividades más.

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Los mejores sitios del norte

Tánger y Chauen

La mezquita Sidi Bou Abi de Tánger en la plaza del Gran Zoco
La mezquita Sidi Bou Abi de Tánger en la plaza del Gran Zoco

Tánger, ubicada en la punta septentrional del país, está justo debajo del estrecho de Gibraltar y durante muchos siglos ha sido la puerta a Europa. En su momento de mayor esplendor, Tánger llegó a ser tan importante como Londres o Nueva York.

Durante la década de los años 20 fue un protectorado gobernado por una comisión internacional. Durante este tiempo la ciudad floreció y atrajo a un gran número de personajes excéntricos, artistas, espías internacionales y millonarios.

Hoy la ciudad vive una segunda juventud. Poco a poco llegan las inversiones, se está construyendo un nuevo puerto deportivo y se han restaurado lugares históricos como Librairie des Colonnes, una librería que solían visitar escritores famosos, o el cine Cinema Rif.

A dos horas en coche al sur de Tánger encontrarás una de las ciudades más famosas de Marruecos: Chauen, la ciudad azul. Esta pequeña ciudad está repleta de casas pintadas de azul y, con las montañas del Rif al fondo, se dibuja un paisaje que parece sacado de otro planeta. Aunque es mucho más pequeña que Tánger, Chauen resulta también muy interesante: tiene una animada vida de cafés, tiendas de artesanía y está rodeada de tranquilos parajes naturales.

La antigua ciudad de Fez

 En las tenerías de Fez llevan siglos usando el mismo método para teñir la piel
En las tenerías de Fez llevan siglos usando el mismo método para teñir la piel

Fez es una ciudad con muchas caras: la segunda ciudad más grande de Marruecos, la ciudad con la universidad más antigua del mundo que continúa abierta, un tradicional centro de eruditos y la zona urbana más grande sin coches. Es de esas ciudades que o te enamora a primera vista o te supera y no puedes con ella.

Por los callejones de su antiquísima medina descubrirás la vida en estado puro: niños deambulando de un sitio para otro, burros transportando mercancías (recuerda, aquí no hay coches), trabajadores de las famosas tenerías de la ciudad, vendedores ambulantes cantando las alabanzas de sus productos: desde cerámica a alfombras, pasando por té de menta o exóticos platos como sopa de caracoles, fritura de berenjena y sardinas picantes.

Volubilis y Mulay Idrís

 El arco de triunfo de Volubilis resplandeciente al sol
El arco de triunfo de Volubilis resplandeciente al sol

Año 45 después de Cristo, los romanos anexionan la ciudad de Volubilis al Imperio y la convierten en el puesto de avanzada más distante de Roma. Este impresionante yacimiento arqueológico nos cuenta la historia de la ocupación romana que duró alrededor de 200 años. Destacan edificios como la basílica, el arco del triunfo, palacios decorados con mosaicos e incluso un baño turco.

Todo refleja la riqueza y el poder que ostentaba esta ciudad que se convirtió en la capital de la provincia. Levantada en una de las tierras más fértiles del norte de África, la ciudad era famosa por sus exportaciones de trigo y aceite de oliva, e incluso abastecía al Imperio con animales salvajes que se usaban en los circos romanos.

A tan solo diez minutos en coche de Volubilis encontramos una pequeña ciudad, pero de gran importancia histórica: Mulay Idrís. También conocida como la ciudad santa de Mulay Idrís, pues aquí llegó el rey de Marruecos, Mulay Idrís II, en el año 789 y trajo la religión del islam al país. El mausoleo de Idrís es uno de los sitios más venerados por los musulmanes. De hecho, hasta 2005 no podían pernoctar en la ciudad personas que no profesaran dicha religión.

Casablanca

 El patio de la imponente mezquita de Hassan II
El patio de la imponente mezquita de Hassan II

Famosa por la historia de amor de Rick Blaine e Ilsa Lund en el clásico cinematográfico del mismo nombre, Casablanca no es precisamente una ciudad romántica. De hecho, la película ni siquiera se rodó aquí. La ciudad no atrae a tantos turistas como Marrakech o Tánger, y los que la visitan vienen hasta aquí para vivir el Marruecos más auténtico.

Sin embargo, si viajas por la arquitectura, debes venir a verla sí o sí. El estilo arquitectónico de la ciudad es ecléctico e incluye desde el art déco hasta el estilo tradicional marroquí o el diseño moderno. Casablanca es un paraíso para los amantes de la arquitectura.

Los monumentos más importantes son la mezquita de Hassan II, la más grande de Marruecos, el bulevar Mohammed V, adornado con palmeras y un ejemplo de la influencia que los franceses tuvieron en la ciudad, la joya del art déco, el Cinéma Rialto y el edificio gubernamental, Mahkama du Pacha.
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Los mejores sitios del sur

Ouarzazate y Ait-Ben Haddou

 El espectacular poblado de arcilla de Ait-Ben Haddou
El espectacular poblado de arcilla de Ait-Ben Haddou

A cuatro horas en coche al sur de Marruecos se encuentra Ouarzazate. Quizás al principio no llame mucho tu atención. Sin embargo, esta pequeña ciudad ha conseguido mantenerse como un centro de comercio y últimamente se ha convertido en uno de los sitios favoritos para rodar películas.

Ubicada estratégicamente sobe una meseta rocosa al sur de los Altos Atlas y flanqueada al sur por el desierto del Sáhara, hasta esta pequeña ciudad acudían todos los comerciantes de los valles cercanos a cerrar sus negocios. Pero últimamente, Ouarzazate se ha erigido como un centro de producción cinematográfica. Aquí se han rodado películas como Babel, Gladiator o Lawrence de Arabia. Esta pequeña ciudad atrae el interés de muchos curiosos que deciden hacer una excursión en el estudio.

Muy cerca encontrarás la casba de Ait-Ben Haddou, un espectacular poblado de arcilla. Este enclave se ha ganado el codiciado título de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Hacer senderismo por el desfiladero de Todgha

 Un pueblo bereber del desfiladero de Todgha
Un pueblo bereber del desfiladero de Todgha

Deja atrás las localizaciones de cine y dirígete hacia el Este hasta la ciudad de Tinghir. Este será tu campamento base para descubrir el espectacular desfiladero de Todgha, un cañón con 300 metros de profundidad.

La carretera del desfiladero pasa por un oasis con palmeras y por pequeños pueblos. Si caminas 15 kilómetros, te rodearán enormes paredes de piedra caliza roja. Este desfiladero, esculpido por los ríos Todgha y Dades, ahora solo lo recorre un tranquilo arroyo de agua clara.

La ruta de senderismo no es especialmente difícil, así que no necesitas ningún equipo profesional, solo calzado cómodo y mucha agua. El mejor momento para hacerla es a primera hora de la mañana, cuando los primeros rayos de sol tiñen de oro el desfiladero.

Recorrer el Sáhara en camello

 Atardecer en el Sáhara
Atardecer en el Sáhara

Playas, montañas, valles, ciudades antiquísimas… Marruecos lo tiene todo. Pero un viaje a este precioso país no está completo sin una visita al Sáhara. El desierto cálido más grande del mundo se extiende por prácticamente todo el norte de África, desde el mar Rojo en el este hasta el océano Atlántico en el oeste.

Una de las rutas más accesibles empieza en Merzouga, un pueblecito al sudeste de Marruecos, cerca de la frontera con Argelia. Súbete a un camello y recorre las dunas de arena de Erg Chebbi. Llegarás a lo alto de las dunas, con 150 metros de altura, justo a tiempo para el atardecer. Pasa la noche en una tienda nómada y disfruta de las estrellas. ¡No hay mejor manera de acabar las vacaciones!
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¡Espera, que aún tenemos más ideas para ti! Descubre estas preciosas atracciones turísticas repartidas por todo el mundo y vive estos coloridos barrios. Si cuando viajas lo que te gusta es descubrir nuevas comidas, entérate de cuáles son los mejores destinos gastronómicos.

Publicado originalmente

26/05/2017