La Habana tiene un clima tropical con dos épocas muy diferenciadas: la seca (desde noviembre a abril) y la húmeda (de mayo a octubre). En la primera las temperaturas son más frescas, no hay riesgo de huracanes y apenas llueve. En la segunda hace más calor y hay mayor probabilidad de precipitaciones y huracanes.
¿Cuándo es mejor volar a La Habana? La mayoría prefiere visitar la capital cubana en los meses comprendidos entre noviembre y marzo, que garantizan las temperaturas ideales para disfrutar de sus playas, para pasear por su Malecón o para adentrarse en el corazón de la Habana Vieja. Sin embargo, en esta época los precios aumentan y encontrarás menor oferta de vuelos baratos a La Habana. Desde mayo a septiembre el número de viajeros que encuentra interesante visitar la ciudad desciende. Es temporada baja y las mejores fechas para encontrar ofertas y vuelos baratos a La Habana.
En general, si buscas el vuelo más barato a La Habana, intenta reservar tu vuelo para el mes de septiembre para obtener la mejor oferta.
Desde la mayoría de lugares a La Habana, nuestros datos muestran que los viajeros encuentran los mejores precios si reservan con 43 días de antelación.
En general, si reservas a La Habana saliendo en miércoles conseguirás una oferta mejor. Intenta no salir en sábado para evitar precios altos.
En general, si buscas el vuelo más barato a La Habana, nuestros datos indican que es mejor reservar saliendo por la mañana. Los vuelos por la tarde-noche suelen ser los más caros.
El Gobierno de Cuba exige a los turistas varios documentos obligatorios para entrar en el país. Necesitarás pasaporte, válido para seis meses, un seguro médico, cuya póliza te la solicitarán en la aduana y un visado de turismo
Air Lingus, Air Berlin, Air France o Iberia son algunas de las aerolíneas que operan vuelos a La Habana desde los principales aeropuertos españoles. Algunas realizan trayectos directos, como Iberia desde Barajas. No es lo habitual. La mayoría de los vuelos a La Habana tienen, como mínimo, una escala, en París o Ámsterdam. La ventaja añadida es que el precio del billete es más bajo, aunque la duración del trayecto se incrementa.
El aeropuerto Internacional José Martí es el que recibe a los viajeros que llegan a la isla caribeña vía aérea. Está a 18 km de La Habana y en sus instalaciones hay varias (pocas) opciones de transporte para llegar al centro de la ciudad. La más cómoda y rápida es el taxi, cuya parada se encuentra fuera de la T3. Los de la compañía Panataxi y Taxi Ok te llevarán al centro en menos de media hora por unos 15 pesos o 10 pesos. Presta atención, hay mucha picaresca y pide nada más subir al coche que pongan el taxímetro. También puedes optar por los taxis colectivos, que suelen salir más económicos porque se comparten con otros pasajeros.
Otra alternativa son los minibuses, que suelen esta gestionados por los touroperadores. Es muy conveniente hacer una reserva previa, para no quedarse sin plaza o para pactar la ruta con ellos.
En el aeródromo también tienes la posibilidad de alquilar un vehículo; hay varias oficinas en la zona de llegadas. La ruta más rápida es por la carretera Central de Cuba.
La red de transportes en La Habana es lenta, poco puntual (aquí los horarios son aproximados) y pensados más para sus habitantes que para el turismo. Los guaguas son una alternativa muy barata y cubren bastantes puntos, pero siempre están muy masificados.
Una buena opción para desplazamientos cortos es el coco-taxi, que es una motocicleta de tres plazas y cubierta con una peculiar carrocería redondeada. El chófer es el que estipula el precio de la carrera, que oscilará entre los 2 pesos y los 10 pesos cubanos. Si no te convence, siempre puedes recurrir al taxi convencional. Aquí es muy barato, pero debes asegurarte de que sea oficial, para evitar timos. Pide al conductor nada más subir que ponga el taxímetro o negocia el precio del trayecto. La tarifa oficial suele estar a 0,75 pesos por km, a los que hay que añadir 1 peso más de bajada de bandera.
El Gobierno de Cuba exige a los turistas varios documentos obligatorios para entrar en el país. Necesitarás pasaporte, válido para seis meses, un seguro médico, cuya póliza te la solicitarán en la aduana y un visado de turismo
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El Malecón es el mejor lugar para adentrarse en la esencia habanera. Regala la estampa más bonita al atardecer, momento en el que los edificios se visten con los colores del sol y se vislumbran la sombra alargada de los pescadores habaneros en la lejanía y de los niños saltando desde las rocas del mar, a la vez que el sol se va desdibujando en el horizonte.
Frente a la bahía de La Habana se encuentra Cayo Largo, un paraíso para los amantes del buceo por sus riquísimos fondos submarinos. Tiene una inmensa barrera coralina, en la que proliferan numerosos crustáceos, corales, moluscos y, sobre todo, esponjas tubulares, cuyos intensos colores contrastan con los corales de sus fondos. Si quieres disfrutar de una experiencia submarina inolvidable, vete a la zona sur de Cayo, que es una de las más bonitas y ricas. Si quieres ver la llegada de las tortugas, junio es el mes perfecto.
El daiquiri es una de las bebidas estrella de la coctelería cubana. Se hace con ron blanco y zumo de limón o lima. La variante con fresa es la más tradicional y es la opción más refrescante. Probarás el original en El Floridita. En este bar-restaurante, el predilecto de Hemingway, nació este populoso jugo. Pide uno, acompáñalo con unos camarones enchilados y siéntete como un cubano más.