Como pasa con tantos otros destinos turísticos, para encontrar vuelos baratos a Florencia debes evitar la temporada alta. Opta por los meses de noviembre o mayo. ¿Cuándo es mejor volar a Florencia? En primavera y otoño descubrirás todos los encantos de Florencia con una climatología benigna y sin las aglomeraciones del mes de agosto.
Desde la mayoría de lugares, es mejor reservar tu vuelo a Florencia para el mes de febrero para hacerte con la mejor oferta, pero hay otros momentos del año en los que que también se pueden encontrar buenas ofertas.
Desde la mayoría de lugares, reservar tu vuelo a Florencia alrededor de 60 días antes a la salida te supondrá obtener las mejores ofertas.
La mayoría de viajeros encuentran que reservar a Florencia saliendo en lunes es lo más barato. Por el contrario, el miércoles parece ser el día más caro.
Encontrarás más fácilmente vuelos baratos a Florencia por la tarde-noche, mientras que al mediodía serán más caros.
En el aeropuerto Amerigo Vespucci operan vuelos de compañías de bajo coste como Vueling o Meridiana Fly. También recibe aeronaves de Air France, Alitalia o Brussels Airlines, entre otras.
El aeropuerto de Florencia cuenta con un servicio de autobuses directos a la estación de Santa María de Novella, en el centro de la ciudad. Se trata de la línea VolaInBus , con salidas cada media hora en ambos sentidos. El trayecto cuesta 6 euros y dura unos 30 minutos.
Si prefieres el taxi, tiene una tarifa fija de entre 20 y 24 euros, en función del día y la hora. Cobran suplemento por equipaje, así que lo mejor es hablar previamente con el taxista para pactar el precio total.
Recorrer a pie el centro histórico de Florencia de punta a punta no te llevará más de treinta minutos. Si te gusta andar puede que no necesites nada más que un buen calzado cómodo para conocer la capital toscana.
Si prefieres trasladarte en transporte público, la mejor manera de moverte por Florencia es hacerte con una Agile, una tarjeta de que te costará 10 euros y te permitirá hacer 10 viajes por las más de 100 líneas de autobús de la ciudad.
Los mejores coches de alquiler en Florencia
¡Descubre Florencia al volante! No te pierdas las mejores ofertas de alquiler de coches
Comienza a planificar tu viaje
Infórmate sobre los mejores hoteles en los barrios más populares de Florencia
Fue en Florencia donde el afamado novelista francés Stendhal (Johan Olaf Sodemark) experimentó el síndrome al que luego dieron su nombre y que se caracteriza por el vértigo y las palpitaciones—la emoción incontenida, en definitiva- al contemplar una obra de arte. Él salía de la Basílica de la Santa Croce, pero otros viajeros han sufrido reacciones similares al visitar la Galleria degli Uffizi, que contiene la pinacoteca más visitada de Italia. Florencia es famosa por sus museos, sus colecciones de arte… y las colas para entrar en las galerías. Un consejo: compra anticipadamente las entradas a los lugares que quieras visitar —muchos de ellos las ofrecen vía internet- y ve a primera hora. Aunque te cueste madrugar, cuando salgas del museo y veas las colas de entrada lo agradecerás…
Aparte de las afamadas colecciones que puedes visitar en las galerías de los Uffizi o la Accademia, en Florencia se encuentra uno de los museos de Historia de la Ciencia más importantes del mundo. Se trata del Museo Galileo, que muestra instrumentos como el primer barómetro de mercurio o el telescopio que utilizaba Galileo Galilei.
Al contrario que muchos de los museos de la ciudad, este abre también los lunes, así que puede ser un buen lugar para ir a ver si vas a estar en Florencia ese día de la semana.
Aprovecha la ocasión para comprobar por ti mismo porqué es tan popular el aperitivo toscano. Suelen servirlo entre las 18 y las 21 h y se trata de un pequeño bufé de distintos platos —embutidos, ensaladas, pasta, focaccia- que se pone a disposición de los clientes. Pagas por la bebida —entre 6 y 10 euros, pero puedes encontrarlo más barato- y puedes comer lo que te apetezca. Cada local tiene su propio estilo al servirlo, y algunos son famosos por sus especialidades, así que vale la pena que en tu paseo previo te fijes en las pizarras de los locales: sabrás qué ofrecen y seguro que aciertas.
Sin dejar el centro histórico de Florencia, al otro lado del Arno encontrarás Oltrarno. Allí podrás admirar el Palazzo Pitti y los jardines de Bóboli. Para cruzar de un lado al otro del río usa, al menos una vez, el Ponte Vecchio, todo un símbolo medieval de la ciudad.
Sube a ver la salida del sol a la Piazzale Michelangelo. Tendrás una de las vistas panorámicas más conocidas de Florencia —la otra es posiblemente la que puedes apreciar desde la cúpula del Duomo-, pero sin el tumulto del resto del día. Y ya que habrás madrugado, aprovecha para bajar hacia Oltrarno por el Jardín de las Rosas (Giardino delle Rose). Para cerrar el círculo, busca contemplar el anochecer en el Ponte Santa Trinità, río arriba del Ponte Vecchio: aparte de ser el puente en arco elíptico más antiguo del mundo y un escenario recurrente de intérpretes callejeros de música clásica, desde allí podrás ver la puesta de sol más espectacular sobre la ciudad.